Grupos de ayuda mutua (GAMU)

Espacio de trabajo y encuentro grupal. Donde distintas personas que fueron víctimas de abuso sexual infantil, pueden reunirse y conversar sobre sus vivencias.
Los GAMU tienen a la base el cuidado como principio ético; significa que cuidan y se dejan cuidar, exponiendo su vulnerabilidad, pero también sus atributos y potencialidades. Esos que les han permitido llegar hasta aquí. Favorece que los participantes puedan elaborar historias alternativas de las narrativas dominantes asociadas a la dinámica de abuso a la que fueron sometidos; que suelen relacionarse a la culpa y a una supuesta pasividad frente al abuso que fueron víctimas.

GAMU Sobrevivientes Mujeres

Dirigido a mujeres mayores de 18 años que fueron víctimas de abuso sexual en su infancia.

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GAMU Sobrevivientes Hombres

Dirigido a hombres mayores de 18 años que fueron víctimas de abuso sexual durante su infancia.

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GAMU Adultos Significativos

Dirigido a adultos cercanos y significativos de niños, niñas o adolescentes que fueron víctimas de abuso sexual, y quieren aprender a apoyarlos.

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GAMU Voluntarios

Dirigido a personas que quieren ser facilitadoras voluntarias, hombres o mujeres, de grupos de ayuda mutua.

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Ha significado volver a nacer, volver a creer, que no todo el que se acerca a mi es para hacerme daño. Creo que encontré de cierta forma una luz, y vas caminando a hacia esa luz y te encuentras que hay miles de otras lucecitas que están alrededor que son las chiquillas del GAMU, donde el grupo de apoyo es muy importante sentirte identificada con tus compañeras, sentir que no estás sola, que todo ese daño que te hicieron que el proceso que viviste no lo estás pasando sola. Uno se acostumbra a culparse de todo y en el grupo te das cuenta que a todos nos pasa, que es parte de ese daño que nos hicieron, que dañaron la confianza.<br /> Para la Confianza es confiar, la confianza se gana, te la dan los demás, pero se gana. Es eso, aprender a confiar.<br /> Gracias a este espacio miles de mujeres pudimos transformar esa mochila que pesa, que duele y que llaga los hombros, en una maleta con ruedas, que es mucho más fácil de llevar y la carga incluso la puedes hasta compartir.<br /> - Mujer sobreviviente, participante GAMU 2016
Sentía que, a pesar de tener mi familia, sentía que me faltaba algo; comprendí que me habían arrancado algo, arrancaron algo de mi vida, como que me habían dejado como mutilada. Ahora siento que vivo, puedo estudiar. Que puedo decir “esto no me paso”, “esto a mí me lo hicieron” y me ayudó a liberarme de la culpa.- Mujer sobreviviente, participante GAMU 2016
Hace un tiempo se me ofreció la maravillosa posibilidad de participar como facilitadora en los grupos de apoyo mutuo que realiza la Fundación para la Confianza. Debo decir que esa experiencia se ha consolidado como un punto realmente importante tanto en mi vida profesional como en mi vida personal. La potencia que le otorga “El Grupo” al proceso de sanación individual es sorprendente e impactante, aun para alguien quien ha elegido estudiar y dedicarse al trabajo de estos temas. Me refiero a que marca la diferencia entre quienes lo han vivido y quienes no, y es por ello que es una instancia a la cual comúnmente invito a mis pacientes que veo de manera individual. De hecho en la actualidad atiendo algunos pacientes que realizan ambas instancias en paralelo, la psicoterapia individual y la participación en los grupos de apoyo mutuo de la fundación.- Psicóloga, Facilitadora GAMU
Querido Equipo<br /> Fundación Para la confianza<br /> Carta Abierta a la Sociedad</p> <p>Les escribo por que he pasado días duros, es difícil entender y por tanto explicar lo que he sentido, las heridas del abuso siento aveces que no cicatrizan, siento más bien que están infectadas y hacen que día a día duelan más en mi interior.</p> <p>Pero acá estoy, de pie, mirando el horizonte, escribiéndoles para expresarles que a pesar del dolor, seguimos en la lucha. Me he decepcionado con el pasar del tiempo de la carrera que curso, cada día veo más la descomposición de la justicia, y con ella, del Derecho.</p> <p>Pera acá estamos, casi firmes, gracias a gente como ustedes y como algunos tantos otros, que como el viento son capaces de prender la ceniza, de revivir a aquellos que nos sentimos muertos en vida, que nos invitan a volver a creer que un mundo sin abuso es posible, y que la herida que tantos hombres y mujeres llevamos dentro no las llevará nadie más, o por lo menos, no la llevarán solos ni solas, no la llevarán con el sentimiento de la impunidad de los abusadores.</p> <p>Me preguntaba hace un par de días, ¿Para qué estamos aquí?. Y concluí, para luchar, para cambiar todo lo que hay que cambiar, para terminar con todo abuso que facilita este sistema a que ocurran con mayor o menor impunidad, para luchar de todas las maneras posibles, para acabar con las posiciones de poder de unos sobre otros, por que nadie debe porque abusar, dominar o explotar a otro, porque solo cambiándolo todo, podremos evitar, que más niños como yo, como mis hermanas y primas, y como tantos, tantos, tantos otros, los hieran a tal punto, de convertirlos en cenizas cuando deberían haber sido llamas de alegrías.</p> <p>Muchas gracias por todo. Seguiremos adelante.</p> <p>PD: Esta carta es abierta, quiero que el la gente sepa, que una víctima de la pedofilia como yo, es capaz de hablarlo sin vergüenza ni temor, con dignidad, con valentía, como lo hizo José Murillo, como lo han hecho tantos que nos guían sin conocernos a tantos otros.</p> <p>- A.M.M. Hombre, 21 años de edad; participó en GAMU Hombre en año 2016; Estudiante de Derecho 3° Año;