Nuestros Valores

Estos son los valores que sostienen y guían nuestra organización.
CONFIANZA LÚCIDA

La confianza ciega es pura ceguera, incuestionada, donde se naturalizan y normalizan las relaciones abusivas. La desconfianza total es la imposibilidad de establecer relaciones sanas. La confianza lúcida es el término medio, ético, que crea un espacio de encuentro, de respeto, reconocimiento y cuidado mutuos.

DERECHOS HUMANOS

El enfoque de derechos, donde desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y específicamente en la Convención Internacional Sobre los Derechos del Niño Niña y Adolescente (1989), ratificada por Chile el año 1990; donde se interpela al marco legislativo y administrativo del estado de Chile, así como a la responsabilidad del sector privado y especialmente de la sociedad civil, de reconocer y rezguardar la dignidad humana que tienen los niños, niñas y adolescentes, dotándolos de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales reforzados por el reconocimiento de su condición de fragilidad y dependencia

RESILIENCIA

La situaciones traumáticas, sobre todo las vulneraciones constituyen experiencias muy importantes, pero no definitivas. La resiliencia significa que el ser humano, gracias a una comunidad empática y comprometida, puede salir adelante. Sabemos que esto no siempre ocurre, pero queremos acompañar a sanar a los que han sido heridos.

ÉTICA DEL CUIDADO

El fundamento de nuestras acciones está en la conciencia de la propia fragilidad y la fragilidad de los otros. Una fragilidad que lejos de paralizar debilitar, fortalece para proteger y acompañar.

Nuestro Sentido

El sentido de nuestra fundación es promover y proteger por todos los medios posibles los derechos de los niños, niñas y jóvenes, buscando convertirnos en un referente a nivel nacional e internacional.

Nuestra Misión

Nuestra misión es promover espacios de prevención de abuso sexual y acoger, orientar y acompañar a las ví­ctimas a través de la confianza lúcida.
Sentía que, a pesar de tener mi familia, sentía que me faltaba algo; comprendí que me habían arrancado algo, arrancaron algo de mi vida, como que me habían dejado como mutilada. Ahora siento que vivo, puedo estudiar. Que puedo decir “esto no me paso”, “esto a mí me lo hicieron” y me ayudó a liberarme de la culpa.- Mujer sobreviviente, participante GAMU 2016
Escuchar a otros, que uno nunca se imaginaría que también han tenido experiencias de abuso, te hace ver que es mucho más común de lo que pensabas. Que no eres anormal, que es normal sentirse extraño. Te hace sentir que no estás solo, que hay más como uno, que han salido adelante y te hace sentir que realmente has sido fuerte. - Hombre sobreviviente, participante GAMU 2016
Estar con otros, con los que nunca habrías imaginado estar, pero que te han compartido cosas tan íntimas, tanto dolor y tanta fortaleza; te enseñan. Se hace menos pesada la carga y la puedes compartir con otros que están ahí.- Padre, participante GAMU 2016