Uno de los focos importantes que han surgido durante la última década, es el de la salud mental, rama históricamente ignorada por la sociedad. Hoy en día este escenario ha cambiado, pero aún tenemos un largo camino por recorrer. Es en este contexto que la doctora y coordinadora de salud mental del Colegio Médico (COLMED), Josefina Huneeus, conversó con Fundación Para la Confianza.

La doctora comenta que, en primer lugar, es necesario hablar de la concientización y la relevancia que tiene en la salud física, incluso en el día a día de las personas. Complementa que en Chile hemos ido avanzando y que el pasado año, debido a la pandemia, logramos ver la importancia de la salud mental, ya que nos empezamos a ver afectados por el confinamiento, para Huneeus esto aceleró el proceso de toma de conciencia, sin embargo, asegura que aún falta mucho por conocer que involucra la salud mental y comprender que “es un área de la salud que tiene características muy similares a la salud física y que históricamente ha tenido muchos estigmas sociales y discriminación”, define la doctora.

Huneeus comenta respecto a los prejuicios que aún existen hoy en día en torno a la salud mental: “Yo creo que el más global es que esto (la salud mental) es un invento, que no existen las enfermedades mentales, que tiene que ver con una cosa de actitud, que la persona deprimida es floja, que la persona con esquizofrenia es loca, que la persona que se suicida es cobarde y un montón de rótulos que tenemos porque las enfermedades de la mente no se ven físicamente, como una fractura de un hueso”. La doctora opina que estas creencias se pueden ver en la cotidianeidad, por ejemplo, en la política o en el lenguaje que usamos todos y todas. Otro estigma que tenemos es que las personas que tienen enfermedades relacionadas a la salud mental son débiles, relacionado con la sensación de decepcionar a las personas que te rodean.

“También está el estigma de género, de la “mina” loca. Existen varios prejuicios asociados a las mujeres, por ejemplo, que la mujer que se expresa emocionalmente o que llora es una “mina” histérica, quiero pensar o ver que eso ha ido mejorando” asegura Huneeus.

La coordinadora del área de salud mental del Colmed cree que no sólo en la salud general se necesita mayor comprensión y entendimiento emocional, sino que un espacio importante donde hay que poner especial atención es la educación, dice: “Las escuelas, para los niños y niñas que tienen sus necesidades básicas cubiertas y derechos garantizados, son lugares de aprendizaje y socialización, donde puede haber mucho aprendizaje no solo académico, sino que socio-emocional y otros elementos de la vida, pero en los sectores más vulnerables, que es la mayoría del país, las escuelas pueden convertirse en el único espacio protector de niños y niñas”.

Respecto al rol que ha tenido el Estado a la hora de promover y asegurar la salud mental, Josefina Huneeus dice: “Siendo honestos, yo creo que la salud mental es el hermano pobre de la salud en Chile, en términos de priorización y de presupuestos. Un poco más del 2% del presupuesto de salud se destina a la salud mental, uno podría decir que recién ahora, a raíz de la conformación del programa “Saludablemente” y las medidas que se han implementado lentamente hay una preocupación de parte del ejecutivo.”  

Como análisis general, Huneeus dice: “Tenemos un modelo social, cultural y económico que enferma a las personas, es muy competitivo, es muy exigente. Las personas se ven obligadas a rendir, aparentar, mostrar y tener, con un individualismo muy marcado, y eso también afecta en la salud mental, con mucha desigualdad y mucha dificultad en el acceso, para la mayoría de las personas, a una buena calidad de vida.”

 

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