Explorar la ayuda
Si le pasó a alguien que conoces
Muchas veces la primera persona a quien se le cuenta es una amiga o un amigo, no un adulto. Si te eligieron a ti, puedes ayudar.
En Chile, entre las personas que contaron un abuso sexual vivido en la infancia, las amistades fueron el segundo grupo más frecuente al que se lo contaron, después de los padres, y muy por encima de los profesores.1
Si te cuenta
- Créele. No le preguntes si está seguro o segura, ni por qué no hizo algo.
- Dile que no es su culpa y que hizo bien en contarte.
- No le prometas guardar el secreto. Dile que quieres ayudar y que para eso hace falta un adulto.
- No lo cuentes a otras personas ni en redes sociales.
- No enfrentes a quien lo hizo. Puede empeorar las cosas.
Preguntarle si está seguro, por qué no hizo algo o por qué no lo contó antes puede hacerle sentir culpable, y quizás no vuelva a contarlo. Creerle, en cambio, le muestra que puede pedir ayuda.
Los adultos son responsables de organizar la protección. Como amiga o amigo puedes acompañar, pero no tienes que investigar ni hacerte cargo de detener el abuso. Acompañar tampoco significa tener todas las respuestas.
Si no sabes qué decir
No hace falta un discurso. Sirve decir «gracias por contarme», «te creo», «no es tu culpa» o «no estás solo» o «sola». También sirve quedarse en silencio y escuchar.
Ayúdale a buscar a un adulto
Puedes acompañarle a hablar con alguien de confianza, ofrecerte a estar presente o ayudarle a escribir a la Fundación o a llamar al 147. Si no quiere pedir ayuda, pregúntale qué le da miedo. A veces es que no le crean, que se sepa en el colegio o lo que le pase a alguien de su familia. Pueden averiguar juntos qué pasaría si se lo cuenta a un adulto.
Si aun así no quiere, y crees que está en peligro, cuéntaselo tú a un adulto de confianza. Eso no es traicionar: es protegerle. Es normal temer que se enoje contigo o meterte en problemas. Elige a un adulto que creas que va a escuchar, como un profesor, la orientadora o alguien de tu familia, y si puedes, dile a tu amigo o amiga que lo vas a hacer y por qué.
Cuídate tú también
Escuchar algo así impacta. No tienes que resolverlo solo o sola. Habla con un adulto sobre cómo te sientes.
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Encuesta Nacional de Adversidades Tempranas 2021 (CUIDA UC y Fundación Para la Confianza), Estudio 8: a quién se contó, padres 30,6 %, amistades 16,2 %, profesor u orientador 4,0 %. ↩
