Explorar la ayuda
Si te pasó o te está pasando
Para adolescentes de 13 a 17 años. Lo que pasó no es tu culpa, y hay personas que pueden ayudarte aunque todavía no sepas qué quieres hacer.
Qué es abuso sexual
Es abuso sexual cuando alguien con más poder que tú te involucra en algo sexual. Ese poder puede venir de:
- la edad o el desarrollo: alguien mayor que tú o que entiende más que tú lo que está pasando;
- la autoridad: un profesor, un entrenador, un jefe, un líder religioso;
- la dependencia: alguien de quien dependes para tu casa, tu dinero o tu cuidado;
- la confianza o el afecto: alguien de tu familia, tu pareja, una persona a quien quieres o admiras;
- la presión: alguien que sabe algo tuyo, que te da cosas o que puede dejarte fuera del grupo.
Puede ser cualquier persona que use alguna de estas formas de poder, también alguien cercano a tu edad.
No tiene que haber contacto físico. También es abuso:
- mostrarte imágenes o videos sexuales;
- pedirte fotos o videos tuyos;
- hablarte de sexo para ver cómo reaccionas;
- obligarte a mirar o a hacer algo.
No es tu culpa
Lo que pasó es responsabilidad de quien lo hizo, aunque:
- hayas aceptado regalos o favores;
- hayas mandado una foto;
- te gustara esa persona o la quisieras;
- fuera tu pareja;
- fuera alguien de tu familia;
- no te hayas resistido o no hayas dicho nada.
Cuando alguien tiene más poder que tú, que no te resistas no significa que estuviste de acuerdo. Mucha gente se queda paralizada; es una reacción normal del cuerpo ante el miedo.
Cómo suele empezar
Muchas veces no empieza con algo sexual. Empieza con alguien que:
- te hace sentir especial, te entiende «como nadie»;
- te pide que algo quede entre ustedes;
- te hace regalos o te da beneficios;
- te aleja de tus amistades o de tu familia;
- cruza límites de a poco: un comentario, un mensaje a deshoras, un contacto que se repite;
- te pide fotos, primero normales y después otras.
Si te reconoces en esto, puedes hablarlo aunque «todavía no haya pasado nada».
Tus derechos
La Ley 21.430 reconoce que tienes derecho a:
- ser protegido o protegida contra toda forma de violencia, incluido el abuso sexual;
- ser escuchado o escuchada y que tu opinión se tome en cuenta;
- tener un abogado o abogada propio cuando tus intereses chocan con los de tus padres;
- que se respete tu privacidad.
Adultos responsables de cuidarte
En tu familia, escuela u otros espacios debe haber adultos disponibles para escucharte y buscar ayuda. Su responsabilidad incluye explicarte lo que harán, considerar tu opinión y proteger tu intimidad. Tú no tienes que investigar ni detener por tu cuenta a quien te hace daño.
Tienes derecho a hacer preguntas, expresar desacuerdos y aprender a reconocer tus límites y los de otras personas. Desarrollar tu autonomía no significa quedarte sin cuidado.
Qué puedes hacer
Dónde pedir ayuda si tienes menos de 18
La Fundación atiende directamente desde los 18 años. Si tienes menos de 18, puedes:
- llamar al 147, el Fono Niños de Carabineros, gratis y a toda hora;
- escribirle a la Defensoría de la Niñez;
- hablar con un adulto de tu colegio o de otro espacio al que vas, aunque no sea de tu familia;
- pedirle a un adulto de confianza que nos escriba: orientamos a tu familia y te derivamos a quien corresponde.
Si el adulto que debería cuidarte es quien te hace daño, o no te cree, no tienes que pasar por esa persona: usa cualquiera de las otras vías.
