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Prevención
Lo que muestran los estudios sobre los programas de prevención del abuso sexual infantil y el papel de los adultos que tienen el deber de denunciar. Los efectos del abuso en la niñez, la adolescencia y la adultez están en Consecuencias.
Programas de prevención y deber de denuncia
Los programas escolares de prevención aumentan el conocimiento y las habilidades de autoprotección de niños y niñas. Un metaanálisis de 2023 encontró efectos moderados en el conocimiento medido por cuestionarios y por viñetas (Lu, Barlow, Meinck, Walsh y Wu, 2023), y otro, sobre programas de prevención escolares y de otro tipo publicados entre 2014 y 2021, un efecto grande en el conocimiento, medido antes y después del programa y sin grupo de comparación (Ferragut y otros, 2023). La revisión Cochrane no encontró aumento de ansiedad o temor en los participantes, pero sus datos sobre develación fueron inconclusos y no permiten afirmar que los programas reduzcan el abuso (Walsh y otros, 2015). Una revisión de evaluaciones económicas de la prevención del abuso sexual infantil, sobre todo de programas dirigidos a ofensores, encontró evidencia escasa pero creciente sobre su costo-efectividad (Wanni Arachchige Dona y otros, 2025).
La prevención descansa en que los niños, niñas y adolescentes puedan contar y en que los adultos que escuchan actúen. Según el estudio de Amparo y Justicia, en 2024 uno de cada cinco ingresos por delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes provino de organizaciones con deber de denuncia, entre ellas colegios y centros de salud (minuta). Un procedimiento que expone a esos adultos a ser declarados denunciantes falsos cuando la causa no termina en condena actúa contra ese canal. El abuso no denunciado prolonga la exposición: cada denuncia que no se hace por temor a sus consecuencias puede dejar a un niño, niña o adolescente en contacto con el agresor.
